Cada vez que aparece en Strava un entrenamiento de un ciclista profesional y vemos cinco o seis horas de bicicleta, varios bloques de series, unos vatios que asustan y pensamos:

“Si entrenara así, seguro que mejoraría.”
El problema es que estamos viendo solamente una pequeña parte de la película.
Un entrenamiento de Tadej Pogačar, Remco Evenepoel o Mathieu van der Poel no tiene sentido aislado. Detrás hay años de entrenamiento, veinte o más horas semanales en muchos periodos de la temporada, nutrición durante y después de cada sesión, descanso, trabajo de fuerza, concentraciones en altura y, sobre todo, una planificación diseñada para un deportista concreto.
Copiar las series es fácil.
Copiar el contexto es prácticamente imposible.
Y precisamente ahí está lo interesante.
Porque no necesitas vivir como un profesional para aprender muchísimo de cómo entrenan.
En este artículo vamos a ver qué hacen realmente los mejores ciclistas del mundo, qué está diciendo la ciencia sobre algunos de sus métodos y cómo puedes trasladar esas ideas a tus entrenamientos aunque tengas seis, ocho o diez horas semanales.
Y vamos a analizar cuatro tipos de sesiones especialmente interesantes:
- entrenamiento para mejorar la resistencia a la fatiga o durability;
- entrenamiento de VO₂max con intervalos cortos;
- entrenamiento para mejorar la contribución anaeróbica;
- entrenamiento de torque o fuerza específica sobre la bicicleta.
Pero antes hay que entender una cosa.
Qué diferencia realmente a un ciclista profesional de un amateur
La diferencia no es simplemente que un profesional tenga un FTP más alto.
Evidentemente lo tiene.
Pero el verdadero salto aparece cuando observamos todo lo que es capaz de hacer antes de producir esos vatios.
Un ciclista profesional puede llevar cuatro horas, haber subido varios puertos, haber realizado decenas de aceleraciones, haber gastado una cantidad enorme de energía y aun así ser capaz de producir una potencia extraordinaria cuando empieza la parte decisiva de la carrera.
Eso cambia bastante nuestra forma de entender el rendimiento.
Porque puedes tener un FTP fantástico en un test realizado fresco en casa un martes por la tarde y quedarte completamente vacío cuando llegas al último puerto de una marcha después de cuatro horas.
Seguro que alguna vez te ha pasado.
Los primeros puertos los subes mirando el Garmin y pensando:
“Hoy voy increíble”.
Tres o cuatro horas después llega otra subida, quieres mantener los mismos vatios y parece que alguien ha cambiado tus piernas ..no son las mismas verdad?
Eso es precisamente una de las áreas que más interés está despertando actualmente en la investigación en ciclismo: la resistencia al deterioro del rendimiento conforme acumulamos trabajo.
En CycloLevels podemos valorarlo con diferentes métricas, stamina, desacople cardiaco, TTE ( Time To Exhaustion) curvas de potencia post 1500…2500Kj
En un estudio con ciclistas profesionales se comparó un esfuerzo máximo de 20 minutos realizado fresco con el mismo esfuerzo después de aproximadamente cuatro horas de ciclismo. De media, la potencia disminuyó alrededor de un 3%, aunque las diferencias entre ciclistas fueron enormes. Algunos prácticamente mantenían su rendimiento y otros sufrían pérdidas mucho mayores.
Y esto es importante: esa capacidad de mantener el rendimiento fatigado no parece explicarse completamente por tener un VO₂max o un FTP elevados. Estudios recientes tanto en profesionales como en ciclistas entrenados apuntan a que la durability puede aportar información adicional a los indicadores tradicionales.
Dicho de una forma sencilla: no solo importa lo fuerte que eres. Importa cuánto de esa fuerza sigue disponible después de varias horas.. y en este video Carlos lo explica tal cual de una forma muy simple:

Vamos con lo importante, qué puedes aprender tú
Aquí aparece la primera gran diferencia entre copiar a un profesional y aprender de él.
Un profesional puede necesitar una salida de cinco horas para generar determinado nivel de fatiga.
Tú quizá puedas conseguir un estímulo perfectamente válido con dos horas y media o tres.
El objetivo no es igualar sus horas.
El objetivo es entender qué adaptación está buscando el entrenador.
Cómo planifican su temporada los ciclistas profesionales
Otra idea que conviene eliminar es que los profesionales están todo el invierno haciendo exclusivamente zona 2 y de repente, unas semanas antes de competir, empiezan las series.
El entrenamiento moderno es bastante más complejo.
Dependiendo del corredor, del calendario y del momento de la temporada, pueden convivir trabajo aeróbico, fuerza, torque, VO₂max, sprints y sesiones específicas de competición.
Por ejemplo, se han publicado semanas de concentración de UAE Team Emirates-XRG en las que aparecen largas salidas de resistencia junto con trabajo de gimnasio, intervalos de torque y sesiones de 40/20.
Esto no significa que todo se entrene siempre con la misma importancia.
Significa que las capacidades pueden mantenerse o desarrollarse en dosis diferentes durante la temporada.
Un corredor que prepara el Tour de Francia no necesita exactamente lo mismo que Van der Poel preparando una clásica de adoquines.
Y tampoco necesita lo mismo Remco preparando Lieja-Bastoña-Lieja que preparando una gran vuelta.
El propio Evenepoel ha explicado que cuando prepara una carrera más explosiva como Lieja introduce más esfuerzos cortos y de VO₂max, mientras que en la preparación de pruebas de gran duración incluye salidas muy largas; ha hablado incluso de realizar al menos una salida superior a siete horas para acostumbrarse a la duración de una clásica de seis o seis horas y media.
Eso es periodización llevada al mundo real.
No se entrena “para estar en forma”.
Se entrena para responder a lo que va a pedir la competición.
Aquí tiene sentido enlazar con el artículo ya publicado sobre La Periodización: cómo planificar tu temporada ciclista.
Los cuatro entrenamientos profesionales que merece la pena entender
Y ahora llegamos a la parte interesante.
No quiero darte cuatro sesiones simplemente para que las copies en tu Garmin.
Quiero que entiendas por qué existen.
Porque cuando entiendes el objetivo de una sesión, puedes adaptarla.
Cuando solamente ves los intervalos, corres el riesgo de convertir el entrenamiento en una colección de números.
1. Entrenamiento para mejorar la resistencia a la fatiga: rendir cuando ya llevas horas encima
Objetivo: Aumentar la Stamina o resistencia a la fatiga
En carreras profesionales, muchas veces no gana quien produce más vatios fresco.
Gana quien todavía puede producirlos después de cuatro, cinco o seis horas.
La investigación está confirmando cada vez mejor esta idea.
En profesionales se ha observado un deterioro progresivo de la potencia conforme aumenta el trabajo acumulado, especialmente a partir de determinadas cargas. Y en las grandes clásicas se ha encontrado que los ciclistas que terminan delante parecen conservar mejor tanto la potencia como el torque cuando la fatiga ya es muy elevada.
Además, una revisión reciente introduce un matiz muy importante: no todos los kilojulios generan la misma fatiga. Acumular trabajo a alta intensidad perjudica posteriormente el rendimiento mucho más rápidamente que acumular la misma cantidad de trabajo suave.
Por eso medir únicamente “cuántos kilojulios llevo” puede quedarse corto.
Dos salidas de tres horas pueden ser fisiológicamente muy diferentes.
Seguro que lo has comprobado.
No son las mismas tres horas rodando tranquilo con dos amigos que tres horas con puertos, abanicos, relevos y el típico compañero que convierte cada repecho en la final de un Mundial.
Qué hacen los profesionales
Remco Evenepoel ha explicado que antes de carreras de seis horas o más utiliza salidas extraordinariamente largas —incluso superiores a siete horas— para acostumbrarse tanto física como mentalmente a estar muchas horas encima de la bicicleta.
Pero existe un siguiente paso especialmente interesante para determinados corredores:
colocar intensidad cuando ya se ha acumulado fatiga.
Ahí es donde el entrenamiento empieza a parecerse realmente a la competición.
Ejemplo de sesión para un profesional
Duración total: 4-5 horas
Primera parte
- 2-3 horas fundamentalmente en Z2.
- Alimentación exactamente planificada.
- Puede introducirse algún bloque de tempo o subida.
Parte final
- 2 × 10-15 min alrededor de umbral/critical power.
- O bloques cortos de 40/20.
- Recuperación suficiente entre bloques.
Aquí lo importante no es simplemente hacer los intervalos.
Lo importante es cuándo los haces.
Un bloque de diez minutos al 100% del FTP al principio de una salida y el mismo bloque después de tres horas pueden producir exactamente los mismos vatios, pero no representan el mismo desafío.

Cómo lo adaptaría a un ciclocurrante
Aquí es donde debemos dejar de jugar a profesionales.
Si entrenas entre seis y ocho horas semanales, probablemente no tenga sentido hacer cinco horas para poder entrenar fatigado.
Podríamos utilizar:
2 h 30 min – 3 h totales
- 90-120 min Z2.
- 2 × 8-10 min a Z4 o aproximadamente 95-100% FTP.
- 5 min suaves entre bloques.
- terminar con 20-30 min fáciles.
Y ni siquiera necesitaríamos hacerlo todas las semanas.
Dependerá del objetivo.
Si estás preparando una marcha de 160 kilómetros con varios puertos, puede ser muy interesante.
Si tienes una carrera de 45 minutos, probablemente existan estímulos más prioritarios.
2. Intervalos cortos de VO₂max: por qué los profesionales utilizan 30/15 y 40/20
Aquí aparece uno de los entrenamientos más atractivos para copiar.
30 segundos fuerte.
15 segundos suave.
Y repetir.
Sobre el papel parece sencillo.
Hasta que haces el décimo.
Los intervalos cortos permiten acumular bastante tiempo con un consumo de oxígeno muy elevado sin exigir mantener continuamente una potencia extrema durante varios minutos.
Y la investigación en ciclistas de alto nivel ha encontrado resultados especialmente interesantes.
En un estudio con ciclistas élite, un protocolo de:
3 × 13 × 30 segundos / 15 segundos
produjo mayores mejoras que intervalos largos de 5 minutos cuando ambos programas fueron igualados por percepción de esfuerzo durante tres semanas de entrenamiento.
Si el objetivo es estimular el VO₂max, no basta con mirar los vatios. Queremos conseguir que el sistema cardiorrespiratorio esté trabajando realmente cerca de su capacidad máxima durante suficiente tiempo.
¿Por qué hacer una “precarga” antes de los 30/15?
Aquí entra el concepto que aparece en una de las imágenes que me has enviado.
En lugar de comenzar cada bloque completamente fresco, se realiza previamente un esfuerzo relativamente intenso.
¿Qué buscamos?
Elevar rápidamente el consumo de oxígeno antes de empezar los microintervalos.
De esa forma los primeros 30 segundos no se utilizan solamente para “poner en marcha el motor”, sino que entramos en el bloque con el sistema aeróbico ya muy activado.
No significa que sea automáticamente superior para todo el mundo.
Significa que es una herramienta interesante cuando queremos aumentar la densidad del estímulo de VO₂max.
Sesión tipo: Pre-loaded 30/15
Calentamiento: 20-25 min progresivos.
Antes de cada bloque:
- 30 s Z4.
- 30 s Z5.
- 30 s muy fuerte / Z6-Z7 según modelo.
- pequeña transición.
Después:
3 bloques de:
3 min Z4 + 8 × 30″/15″ en Z5
Recuperación entre bloques: aproximadamente 4-6 minutos.

No buscamos: hacer cada 30 segundos como un sprint máximo.
Uno de los errores habituales con los 30/15 es pensar:
“30 segundos… pues a muerte”.
Y al tercer bloque aquello parece una demolición.
El entrenamiento de VO₂max no consiste necesariamente en producir la máxima potencia posible en cada repetición. Se trata de encontrar una intensidad que permita acumular el estímulo que buscamos.
Cómo lo adaptaría a un ciclista amateur
Un ciclista bien entrenado puede empezar con:
2 × 8 × 30″/15″
y progresar hacia:
3 × 8 × 30″/15″
antes de meterse alegremente en sesiones enormes.
Y sobre todo observaría algo más que los vatios.
Respiración.
Percepción del esfuerzo.
Capacidad para completar los bloques sin que la potencia se derrumbe.
Si el primer intervalo parece una final de etapa y el último parece que llevas la bicicleta cargada con alforjas, seguramente empezaste demasiado fuerte.
3. Entrenar la contribución anaeróbica: sprints dentro del trabajo aeróbico
Este entrenamiento me parece especialmente interesante porque rompe otra idea bastante extendida:
“Para mejorar el sprint tengo que dedicar un día entero a hacer sprints.”
No necesariamente.
Investigadores noruegos han estudiado qué ocurre cuando ciclistas élite introducen pequeños bloques de sprints dentro de sesiones predominantemente aeróbicas.
En uno de esos trabajos, los ciclistas hicieron durante un campamento de entrenamiento varias sesiones de baja intensidad que incluían sprints de 30 segundos. El grupo que añadió los sprints mejoró su capacidad para repetir esfuerzos, con mejoras relacionadas especialmente con la contribución anaeróbica.
Otro estudio encontró que introducir semanalmente 3 series de 3 × 30 segundos máximos durante un periodo de transición permitió conservar o desarrollar determinadas capacidades mejor que hacer exclusivamente trabajo suave.
Esto es interesante para ciclismo de carretera porque rara vez hacemos un único esfuerzo aislado.
Arrancas de una curva.
Cierras un hueco.
Atacas.
Te vuelven a coger.
Hay otro repecho.
Alguien acelera.
Y dentro de veinte minutos tienes que volver a hacerlo.
Sesión de contribución anaeróbica
Versión utilizada en investigación con ciclistas élite
Durante una salida de baja intensidad:
3 bloques de 3 × 30 s máximos
con recuperación entre repeticiones y bastante tiempo de ciclismo aeróbico entre bloques.
No es una sesión de 20 minutos de rodillo.
Forma parte de un entrenamiento aeróbico mayor.

Esto no significa hacer sprints todas las semanas durante todo el año
Aquí aparece una de las grandes diferencias entre entrenamiento y recetas.
Que un estímulo sea eficaz no significa que deba estar presente permanentemente.
Depende del momento de temporada.
Depende del corredor.
Depende del objetivo.
Y depende muchísimo de lo que hayas hecho los días anteriores.
Además, los sprints máximos generan una demanda neuromuscular importante. No es una sesión que metería alegremente cuando el ciclista está muy fatigado simplemente porque “toca intensidad”.
4. Entrenamiento de torque: lo que podemos aprender de Pogačar y UAE
Este posiblemente sea uno de los apartados que más llamen la atención.
UAE Team Emirates ha utilizado con frecuencia trabajo específico de torque sobre la bicicleta. Se han publicado sesiones con intervalos sostenidos a baja cadencia y también entrenamientos bastante más agresivos que combinan elevada fuerza sobre el pedal y aceleraciones.
Incluso se hizo público un entrenamiento de Pogačar con una estructura especialmente interesante:
7 repeticiones de:
- aproximadamente 4 min de trabajo previo;
- 35 s de alta potencia alrededor de 50 rpm;
- inmediatamente después, 15 s de aceleración a alta cadencia.
Aquí se combinan dos cosas.
Primero obligas a producir mucha fuerza por pedalada con una cadencia baja.
Después tienes que transformar rápidamente ese patrón en una aceleración de alta cadencia.
Es muy distinto a sentarte diez minutos a 50 rpm pensando que eso automáticamente te hará más fuerte.
¿Qué es realmente el torque?
La potencia que produces depende, simplificando mucho, de:
cuánta fuerza aplicas al pedal × qué rápido estás pedaleando.
Si produces una determinada potencia a 90 rpm necesitas aplicar menos fuerza por pedalada que si produces esa misma potencia a 50 rpm.
Por eso bajar la cadencia aumenta el torque requerido para una misma potencia.
Y eso puede ser interesante en determinados contextos.
Por ejemplo:
- subidas muy empinadas;
- aceleraciones;
- esfuerzos después de mucha fatiga;
- situaciones en las que cuesta mantener la cadencia.
Un estudio reciente realizado con datos de profesionales en los cinco Monumentos encontró que los ciclistas que terminaron entre los mejores eran capaces de conservar mejor el torque y la potencia con grandes cantidades de trabajo acumulado.
Pero aquí quiero hacer una precisión importante.
La ciencia sobre entrenamiento de baja cadencia no es tan contundente como a veces se vende
Una revisión sistemática sobre entrenamiento impuesto a bajas cadencias concluyó que no existe evidencia fuerte y consistente de que pedalear a baja cadencia sea por sí solo superior para mejorar el rendimiento.
Eso no significa que el torque sea inútil.
Significa que debemos utilizarlo con criterio.
Y esto es exactamente lo que diferencia entrenar de seguir modas.
Puedes ver una infografía que te puede ser muy útil en esta publicación:

Sesión de torque más sencilla
Una estructura utilizada por corredores de UAE es:
3 × 10 min
- intensidad tempo/alta Z3 o próxima a umbral según el ciclista;
- aproximadamente 50 rpm;
- 5 min de recuperación.

Entonces, ¿qué entrenamientos hacen realmente los profesionales?
Si miramos todas estas sesiones juntas podríamos cometer un error.
Pensar que el secreto está en entrenar durísimo todos los días.
Y ocurre exactamente lo contrario.
Gran parte de las horas de un profesional siguen siendo relativamente fáciles.
El volumen aeróbico constituye una parte enorme de su preparación.
Después, dentro de ese volumen, el entrenador introduce pequeñas dosis muy concretas de estímulo.
Ese detalle es importante.
En una semana publicada de entrenamiento de UAE encontramos días de cuatro horas de Z2, gimnasio, otra salida de cuatro horas, una sesión de torque dentro de cuatro horas y media, otra salida aeróbica y una sesión de 40/20 dentro de tres horas y media.
Cuando alguien ve los 40/20 en Strava suele mirar solamente los 24 minutos de series.
El entrenador está mirando las tres horas y media completas.
Cuántas horas entrena un ciclista profesional
Depende muchísimo del periodo.
No existe una cifra mágica.
En determinadas fases podemos encontrar semanas por encima de las veinte horas y grandes bloques de volumen.
Pero más importante que el número absoluto es entender todo lo que permite soportarlo.
Un profesional:
- entrena;
- come;
- descansa;
- vuelve a comer;
- duerme;
- recibe tratamiento cuando lo necesita;
- adapta el día siguiente según su recuperación.
Muchos ciclistas aficionados hacemos:
- entrenamos antes de trabajar;
- dejamos a los niños en el colegio;
- ocho horas de trabajo;
- comemos cuando podemos;
- hacemos la compra;
- dormimos seis horas y media;
- y al día siguiente queremos entrenar como un WorldTour.
Ahí tenemos un pequeño problema.
La sesión puede ser exactamente la misma.
La capacidad para recuperarnos de ella no.
Por eso no me gusta decir que un cicloturista tiene que entrenar “como un profesional”.
Tiene que aplicar principios profesionales a una vida no profesional.
Y eso es muy distinto.
Alimentación y recuperación: la parte invisible del entrenamiento profesional
Puedes tener el entrenamiento perfecto escrito en TrainingPeaks.
Si después no puedes recuperarte de él, deja de ser perfecto.
Una de las grandes diferencias entre el ciclismo profesional actual y el de hace décadas está en cuánto se ha avanzado en nutrición durante el ejercicio.
Cuando un ciclista tiene que entrenar cuatro o cinco horas e introducir intensidad al final, llegar correctamente alimentado a ese momento forma parte del propio entrenamiento.
Esto es especialmente importante cuando hablamos de durability.
No queremos confundir:
“entrenar rendimiento bajo fatiga”
con:
“entrenar completamente vacío de glucógeno porque he comido mal”.
Son cosas distintas.
Si el objetivo es aprender a producir potencia después de cuatro horas, probablemente interesa que la nutrición permita llegar en condiciones de ejecutar el trabajo.
De lo contrario no sabemos si estamos entrenando la adaptación que queríamos o simplemente comprobando cuánto sufrimos sin comer.
Y lo mismo sucede con el sueño.
Podemos diseñar una semana preciosa sobre el papel y destrozarla si acumulamos noches de cinco horas.
Qué hace diferente a Pogačar, Van der Poel o Evenepoel
Aquí aparece una cuestión que siempre genera interés.
¿Tienen entrenamientos secretos?
Probablemente no en el sentido que imaginamos.
No existe una serie mágica que transforme a un ciclista en Pogačar.
Lo extraordinario está en la combinación de:
- genética;
- años de entrenamiento;
- capacidad aeróbica;
- fuerza;
- eficiencia;
- técnica;
- nutrición;
- recuperación;
- composición corporal;
- tolerancia a cargas enormes;
- resistencia a la fatiga;
- capacidad psicológica;
- y una planificación excelente.
Pogačar ha hablado públicamente de trabajo de fuerza, core y torque además de las muchas horas de resistencia. Su equipo combina asimismo trabajo aeróbico con intensidad desde fases relativamente tempranas.
Van der Poel ha utilizado en diferentes periodos intervalos tipo over/under y esfuerzos específicos como parte de su preparación.
Evenepoel ajusta sus bloques dependiendo de si prepara una clásica explosiva o una gran vuelta, introduciendo más VO₂max en el primer caso y mucho volumen cuando necesita preparar carreras largas.
La lección no es copiar a ninguno.
La lección es observar que el entrenamiento cambia según lo que necesitan conseguir.
Qué puede aplicar un cicloturista de todo esto
Aquí está probablemente la parte más importante de todo el artículo.
No necesitas 25 horas semanales.
No necesitas vivir en Sierra Nevada.
No necesitas medir lactato después de cada puerto.
Y tampoco necesitas hacer siete horas un domingo porque has leído que Remco lo hace.
Puedes aplicar cuatro principios muy profesionales sin ser profesional.
1. Construye una base antes de querer afinarlo todo
Cuanto mayor sea tu capacidad aeróbica, mejor podrás absorber posteriormente la intensidad.
Por eso las horas relativamente fáciles siguen siendo fundamentales.
Pero recuerda que hacer base no significa simplemente acumular kilómetros sin objetivo.
2. Entrena algunas veces lo que ocurre cuando estás cansado
Si tu objetivo dura cinco horas, no tiene mucho sentido que absolutamente todos tus entrenamientos de calidad se produzcan fresco durante la primera hora.
En determinados momentos puedes colocar un bloque específico después de acumular trabajo.
3. La calidad importa más que convertir cada día en una carrera
Los profesionales pueden hacer intervalos durísimos.
Pero también pasan muchísimas horas pedaleando suave.
El cicloturista suele cometer el error contrario.
No rueda suficientemente fácil los días fáciles y tampoco llega suficientemente fresco para hacer bien los días fuertes.
Sales pensando:
“Hoy Z2”.
Te encuentras a dos amigos.
Uno acelera en el repecho.
Miras Strava.
Y ya tenemos otra carrera que nadie había programado.
4. Entrena lo que necesitas, no lo que está de moda
Los 30/15 pueden ser fantásticos.
El torque puede tener sentido.
La durability puede ser importantísima.
Los sprints también.
Pero no puedes entrenarlo todo a la vez con la misma prioridad.
Una buena planificación consiste precisamente en decidir:
qué necesito ahora, cuánto necesito y cuándo debo hacerlo.
El gran error: copiar entrenamientos sin copiar la planificación
Imagínate que ves esta sesión:
3 × 13 × 30″/15″.
La copias.
Te sale bien.
La semana siguiente vuelves a hacerla.
Y después otra vez.
¿Estás entrenando mejor?
No necesariamente.
Quizá necesitabas más volumen aeróbico.
Quizá tu capacidad de sprint ya era excelente.
Quizá llevas tres semanas acumulando demasiado estrés.
Quizá dentro de dos meses tienes una marcha de seis horas y el problema real es que tu potencia cae muchísimo después de tres horas.
Ahí es donde aparece el trabajo del entrenador.
No consiste solamente en conocer muchas sesiones.
Consiste en saber cuál necesita cada ciclista y en qué momento.
No entrenes como Pogačar. Aprende por qué entrena Pogačar así
Si tuviera que resumir todo este artículo en una frase sería esa.
Lo interesante del ciclismo profesional no son únicamente sus vatios.
Es la lógica que hay detrás.
Cuando analizamos sus entrenamientos aparecen constantemente los mismos principios:
muchísima consistencia, gran desarrollo aeróbico, dosis específicas de intensidad, fuerza, recuperación y una enorme especificidad hacia la competición.
Después cada ciclista necesita su propia versión.
Para un profesional, trabajar la resistencia a la fatiga puede significar hacer intensidad después de cuatro horas.
Para ti quizá significa hacerla después de dos.
Para un profesional una sesión de VO₂max puede incluir una cantidad enorme de repeticiones.
Tú quizá mejores más empezando con dos bloques.
Y probablemente eso sea lo verdaderamente profesional que puedes hacer con tu entrenamiento:
dejar de copiar sesiones y empezar a entender para qué estás haciendo cada una.
Al final, saber que existen los 30/15, los trabajos de torque o las sesiones de durability es relativamente sencillo.
Lo complicado es decidir cuál necesitas tú, cuánto volumen puedes asimilar, cuándo interesa apretar y cómo encajar todo eso entre trabajo, familia, sueño y el tiempo real que tienes para montar en bicicleta.
Ahí es donde una buena planificación empieza a marcar diferencias.
¿Quieres conocer un poco mejor cómo trabajamos y cómo organizamos el entrenamiento de nuestros ciclistas? En este vídeo te explicamos nuestra forma de entender el entrenamiento y cómo lo adaptamos a cada ciclista.
Si quieres ver cómo organizamos nosotros ese proceso con los ciclistas que entrenamos, en el siguiente vídeo puedes conocer mejor nuestra forma de trabajar y cómo planteamos una temporada desde el punto de partida de cada persona.
¿Quieres conocer un poco mejor cómo trabajamos en CycloLevels y SergioBike?


